UA-90567886-1

viernes, 1 de abril de 2016

A las fuentes secas...

La clausura de una fuente es reflejo de una forma de pensamiento que se manifiesta con excesiva frecuencia. Los entornos positivos necesitan de un fluir del conocimiento, de las vías del fluir de la sabiduría. La proyección del agua es una forma de aceptar que la mente es depositaria de un nivel de consciencia que es cambiante, pero que necesita sentirse libre, no tapiada.
Las fuentes reflejan que están situadas en lugares donde el agua tienen una función vital, algo que nutrir, algo al servicio de la generación y mantenimiento de la vida. Son reflejo de la aceptación de los cambiante, de lo dinámico, algo que inunda con plenitud toda percepción de la realidad, nutriéndola, alimentándola de la forma correcta.
Esta es una entrada dedicada a todas aquellas fuentes que tristemente están clausuradas, tapiadas, fuentes, que pudiendo estar en condiciones de reverberar vida, agua, se encuentran tristemente abandonadas, dejadas y condenadas a no ofrecer algo que posibilite la creación de belleza a su alrededor.



No hay comentarios:

Publicar un comentario