UA-90567886-1

viernes, 15 de abril de 2016

La trama burocrática

La enseñanza en centros de la isla es lenta, algo que es atribuido, de forma cada vez más frecuente, a la escasa implicación del profesorado. Esta es la tendencia que a través de las pruebas competenciales internas se hace  manifiesta, lo que descoloca la visión global de la enseñanza, a la hora de promover procesos de evaluación que se alejan del cometido final del enseñante, que no es otro que el de implicar al alumno en avanzar en el saber académico de una determinada materia.

Las pruebas competenciales son diseñadas en departamentos de castellano y catalán, para a partir de unos textos reflejar lo que asimila el alumno y lo que marca una avance positivo del mismo, mostrando su capacidad de asimilación de contenidos útiles y significativos que no han de ser académicos.

Esto es parte de un compromiso que establece el dominio de una visión intransigente respecto del ejercicio docente, pues los resultados de las pruebas competenciales suelen ser positivos algo que no se corresponde con el aprendizaje y asimilación de contenidos académicos vistos en clase.

Esta tendencia es muy controvertida, pues señala a marcados aspectos de exigencia en el compromiso y alianza el profesor con sus alumnos, que sienten que las pruebas competenciales arrojan resultados que en realidad son poco coherentes con el aprendizaje de tipo académico que predomina en sus clases. Esto lo percibe el alumno de forma que aleja su pensamiento de una cultura del esfuerzo y desafío para afrontar un aprendizaje académico que requiere de un ejercicio de voluntad.

El objetivo de hacer estas pruebas es en sí una falta de coherencia por el que se malgastan recursos y capacidades de nuestros docentes, que preferirían incluir en sus enseñanzas académicas alguna prueba competencial de forma cotidiana con la que se apliquen aspectos generales vistos en clase.

Esta forma de proceder se ve ofendida por la ambición de poseer información que no es coherente ni abastece de forma evidente un refuerzo en los hábitos y costumbres del alumnado, así como de una parte significativa del profesorado, que maneja la asignatura, muy a pesar suyo, de forma cada vez menos convincente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario